El término "masterización" suele asociarse exclusivamente al proceso de optimizar una mezcla de audio y en realidad engloba más objetivos importantes. Despejemos las dudas principales que genera la palabra "mastering" para acercarnos a la verdadera esencia de este proceso interesante y generalmente necesario.
INTRODUCCIÓN Los micrófonos son transductores electroacústicos que se ocupan de transformar la presión sonora ejercida sobre su cápsula en energía eléctrica. La membrana o diafragma es un elemento fundamental que está presente en cada uno de ellos. Las diferencias que estriban entre los diferentes tipos de micrófonos se basan principalmente en la sensibilidad que son capaces de proporcionar, que están directamente ligadas a la capacidad del micrófono de capturar las oscilaciones mecánicas que provienen de la membrana, y transformar proporcionalmente con éxito dichas oscilaciones en energía eléctrica... intentando conservar la dinámica original de la fuente que deseamos capturar. Como bien parece, no es nada sencillo de conseguir, y desde su nacimiento, el micrófono ha experimentado una larga carrera en busca de la perfección sonora. Este hecho ha desencadenado, por un lado, que los micrófonos hayan llegado a una calidad ya bastante considerable a día de hoy, y por otro, que su tipología se haya fragmentado buscando el mayor rendimiento para cada aplicación en concreto. En este texto intentaremos desglosar los diferentes tipos de micrófonos, las características que los diferencian, y el tipo de aplicaciones que se ven favorecidas por el uso de uno u otro tipo, aunque abordando el tema de una modo más técnico que práctico, con el fin de conocer los pilares fundamentales de la microfonía antes de ponernos manos a la labor. |


